Mucho podríamos decir y abarcar sobre el arte de alambrar, pero preferimos dejarlo en manos del protagonista de esta obra, de la patria hermana brasilera, el gran Eliziano Mello:
🇦🇷¡Buen día, amigo!
Como te comenté en el audio, esta oportunidad que estoy teniendo, junto a Arandu, y la obra creada, realizada por las manos de un gran Maestro, Carlos Montefusco, es un honor.
Faltan palabras para describirlo, estoy inmensamente orgulloso de mí mismo. Me exijo mucho todos los días, aun cuando el trabajo siempre esté alineado, sea funcional y hermoso. Siempre con el pensamiento de que el próximo puede ser aún mejor.
Apenas abrí la imagen que me enviaste de la obra… fue una mezcla de emociones. En pocos segundos se me pasó una película por la cabeza. Pero la mayor de todas fue la felicidad de poder dejar un legado. Y un legado no solo para mi hijo, sino un legado para quienes ejercen el oficio de alambrador, y para quienes piensan iniciarse en él. Una de las profesiones más importantes y hermosas que existen, pero muy poco valorada.
Estoy seguro de que, principalmente para quienes me admiran y para tantas otras personas, esta obra será una gran motivación. Porque sí: el oficio de alambrador es una profesión respetada y debe ser cada vez más reconocida. Poco a poco están desapareciendo los hombres que trabajan en esto, pero debemos pensar en positivo, y eso me alegra. Debemos renovar y motivar a más jóvenes alambradores que tengan la intención de iniciar su carrera en el alambrado, y también a quienes ya están en la lucha.
Esta obra, sin duda, será una inspiración para todos ellos. El trabajo es duro, exige mucho del cuerpo, pero principalmente también de la mente. Entonces, cuando vi la obra, entendí que vale muchísimo la pena. Mi nombre está escrito en la historia, para que el mundo entero lo vea. Estoy representando a todos aquellos que se inspiraron en mí, ya sea aquí en Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile, Estados Unidos, México y Australia… Ya he recibido mensajes de todas esas naciones. Eso es una gran motivación para mí.
Esta obra quedará en la historia, no solo de mi vida, sino en la vida de muchos, y será transmitida y recordada por las próximas generaciones. Voy a defender y luchar mientras tenga fuerzas y Dios me lo permita para no dejar morir esta tradición, este oficio tan hermoso. Sé que algún día llegará a su fin, pero ese futuro está muy, pero muy lejos. ¡Olvidado jamás será! Y en eso ustedes están contribuyendo muchísimo, a través de este maravilloso proyecto.
Al ser pintado por el gran maestro MONTEFUSCO, estaré eternamente agradecido a ustedes.
Soy un alambrador, con mucho orgullo.
La obra es maravillosa; cada vez que la veo me encanta aún más.
La obra cuenta una historia, y ser mencionado como un “Alambrador Destacado” me llena de orgullo por mí mismo. Con un fragmento de la bellísima canción que para mí es un himno, “Pa’ Usté” de José Larralde. Con todo ese escenario del campo que vivo día a día.
Un oficio antiguo, que será renovado.
Y para quienes lo ejercen con pasión: sigan firmes, porque el esfuerzo siempre es recompensado; ¡yo soy la prueba de ello!
Ahora queda registrado: somos arquitectos del campo.
¡Viva el alambrador!
Obra Nº6 de la serie Oficios: “EL ALAMBRADOR”
Dic
Basto Pampa
Nov
Dario Mastrosimone
Oct
Cómo curar tu mate
Sep
Mantenimiento de las camperas de cuero
Sep
Mantenimiento del cuero crudo
Sep
Mantenimiento de la campera encerada
Sep
Rodolfo Ramos
Sep